De Viaje En Machu Picchu Peru

Para visitar Machu Picchu, una de las siete maravillas del mundo moderno, tenemos varias opciones: podemos ir de mochilero caminando todo lo que haga falta, o bien  ir  un poco más cómodos usando el tren, quedándonos en buenas posadas y comiendo a gusto –y qué mejor lugar que Perú para esto último- Si se busca la comodidad,  también se puede optar entre pagar un tour de esos que incluyen desde el pasaje de avión hasta los mapas, o armar uno por  cuenta propia.

Soy un fiel partidario de viajar cómodo, cuando se pueda, pero siempre tomando las decisiones de a dónde y cómo ir, así que si eres de esos, esta miniguía es para ti.

Preparativos para el viaje.

Somos afortunados de estar en uno de los tres países, además de Perú, que tienen un vuelo directo a la ciudad de Cusco, punto de partida para todas las aventuras que incluyan  Machu Picchu y el Valle Sagrado de los Incas. Desde Bogotá sale un vuelo que llega bien temprano a la capital del Imperio Inca con lo cual se puede aprovechar bien ese primer día. Aquí gastamos en total unos contundentes 1.118$ ya que fuimos en plena Semana Santa / Easter Week.

Deben adquirir con antelación las entradas para Machu Picchu por Internet, vayan directo a la página del Ministerio de Cultura y allí las compran. Al hacerlo  deben seleccionar si quieren entrar a la ciudadela en la mañana o en la tarde y si, opcionalmente, quieren subir a la montaña Machu Picchu o a la Wayna Picchu (La que se ve de fondo en las fotos).

Estas montañas tienen acceso limitado así que las entradas se suelen agotar en temporada alta. Compramos para el turno de la mañana (Siempre es mejor entrar a estos sitios lo más temprano posible) y para la montaña Machu Picchu. Gastamos un poco menos de 100$ entre los dos; me salió un poco más caro que a mi acompañante porque hay descuento para ciudadanos peruanos y andinos en general .

Luego de asegurar sus entradas deben planificar su llegada a Machu Picchu. Es importante destacar que a Aguas Calientes (El último pueblo antes de la ciudadela) se llega a pie o en tren únicamente. Hay varios servicios de tren, nosotros compramos por internet en PeruRail. Mi recomendación al respecto es que compren el pasaje más barato que consigan en el horario que les convenga. Hay trenes más lujosos que otros, tuvimos la oportunidad de estar en dos distintos y de verdad no vale la pena, el viaje es lento y cansón. Pero hablaremos de esto más adelante.

Volviendo a la compra de los pasajes de tren: en la época en que fuimos no había servicio desde Cusco -menos mal- así que tienen dos opciones: llegar a Ollantaytambo por su cuenta y tomar el tren allí hasta Aguas Calientes o comprar el servicio bimodal que consiste en hacer el trayecto Ollantaytambo – Cusco en buses de la empresa de trenes. Decidimos ir a Ollantaytambo por nuestra cuenta para aprovechar el día y esperar allí el tren hasta Aguas Calientes de ida. De regreso, contratamos el servicio bimodal. En total gastamos casi 300$ en estos pasajes para dos personas.

Sobre el Boleto Turístico de Cusco (BTC).

Tienen dos opciones: comprar un boleto parcial para alguno de los circuitos turísticos por zona por 70 soles (21 USD) o comprar el boleto completo para 16 atracciones por 130 soles (39 USD). Les recomiendo que compren el boleto completo, en Cusco le van a sacar provecho. Pueden adquirirlo en la entrada de cualquiera de las atracciones pagando sólo en efectivo.

Sobre el dinero.

Como seguramente van a contratar algún tour y a hacer compras, les podría convenir llevar efectivo ya que es común cobrar un recargo por pagar con tarjeta o simplemente no la aceptan,así que lleven una buena cantidad de soles. También pueden pagar con dólares, pero el cambio no es conveniente. Todos los precios que ponga aquí serán para extranjeros; las entradas a las atracciones y algunos transportes tienen precios especiales para peruanos.

La altura.

Cusco se encuentra a 3.500 msnm y Machu Picchu a unos 2.500 msnm. Dependiendo de donde procedan es probable que les dé mal de altura… y no lo subestimen. Hay varios productos con coca (Chocolates, té, hojas) que sirven para mitigar sus efectos. No esperen a que les afecte para tomar medidas.

Ropa, protector solar y repelente.

Machu Picchu es la entrada a la selva, así que en ciertas temporadas pueden conseguir plaga. Y a pesar de que puedan sentir frío en muchos de los sitios del viaje el sol es peligroso, así que usen protector solar. Lleven ropa abrigada para el frío de Cusco y buenos zapatos para caminar bastante, incluso hacer algo o bastante trekking.

DÍA 1. Miércoles 17 de Abril:

Salimos del aeropuerto de Cusco en taxi (15 soles está bien, nos cobraron 20) en dirección a la calle Pavitos en donde esperábamos tomar un bus o auto a Ollantaytambo, en el Valle Sagrado de los Incas. Por 20 soles c/u seleccionamos un auto compartido con dos personas más que nos llevó lo más rápido que pudo a esta interesante localidad bordeando gran parte del viaje al río Vilcanota. Con esto se están ahorrando un tour a este sitio, en realidad no hace falta. Aquí aprovechamos para almorzar, lo hicimos en Apu Ausagante, un restaurante típico con empleados amables pero que estaban desbordados de trabajo. Si ven el sitio lleno tal vez sea mejor ir a otro lado; nosotros queríamos descansar un poco del madrugonazo así que nos lo tomamos con calma y disfrutamos de un rico y económico almuerzo.

De allí salimos a caminar, primero hacia el Pinkuylluna, un sitio arqueológico en donde hay  unos graneros localizados en una ladera de montaña. El acceso es gratis. Hay que hacer un poco de trekking pero nada serio. Atravesamos el lindo pueblo hasta llegar al Sitio Arqueológico de Ollantaytambo, el principal atractivo del lugar y en donde usamos nuestro BTC  por primera vez. Es bastante interesante y contiene algunos puntos como el Templo del Sol y el Inka Watana. Hay que ascender por unas escaleras de piedra para poder llegar a estos sitios, pero no representa ninguna dificultad si no se tienen impedimentos físicos. Desde la parte más alta pueden tomar unas bellas fotos del valle.

Terminamos nuestro recorrido y como habíamos reservado un tren nocturno, nos sobró tiempo para disfrutar un poco del pintoresco pueblo. Algo que nos gustó mucho fue el Choco Museo: punto de venta de productos artesanales de chocolate y té, entre otros. Allí mismo pueden tomarse un café en un agradable ambiente. Hicimos algunas compras (té con cáscaras de cacao y chocolate blanco con coca) y degustamos un rico mocaccino. De allí fuimos a la estación de tren en donde nos tomamos una refrescante cerveza artesanal mientras esperábamos.

Llegamos a Aguas Calientes, pueblo que ha crecido en torno al turismo de Machu Picchu. El personal del hostal Adela´s (40$ la noche) nos estaba esperando en la estación. Recomendamos ampliamente este hostal: la habitación era sencilla pero limpia, la comida tenía una buena relación precio-valor y nos guardaron los bolsos el día siguiente sin costo adicional. Apenas llegamos nos recomendaron que fuéramos a comprar el ticket de bus hacia la ciudadela para poder salir temprano en la mañana ya que se hace una larga fila. Preparen 24$ por persona para el viaje en bus más corto y caro de la historia, a menos  que quieran ir a pie, algo que no recomendaría a   no ser que  tengan muy buena condición física.

DÍA 2. Jueves 18 de Abril:

Nos levantamos bien temprano para aprovechar el abundante desayuno del hostal y salir a hacer la fila para tomar el bus. Recomendamos llevar agua mineral y snacks, ya que dentro de la ciudadela no se vende nada. Si son de comer mucho lleven un sándwich, en Aguas Calientes sobran los sitios en donde los venden listos para llevar.

Finalmente llegamos a Machu Picchu. Entramos, y pronto pudimos tener una excelente vista panorámica –la misma de las fotos-. Impresionante esa primera sensación.

Teníamos acceso temprano a la montaña Machu Picchu y hacia allá nos dirigimos. Firmamos el registro de visitas y empezamos a subir. Había seleccionado esta montaña porque era más “relajada” y menos “peligrosa” que la Wayna Picchu. Eventualmente estuvimos dos horas subiendo por escaleras, algo que alguien acostumbrado y en excelente forma hace en 40 minutos. Lamentablemente no pudimos disfrutar de las vistas  porque estuvo totalmente nublado todo el tiempo.

Ascendimos de aproximadamente 2.600 a 3.100 msnm y el chocolate blanco con coca fue nuestro mejor amigo. Nos tomamos una foto con el hito en la cima de la montaña y empezamos a descender. Mi acompañante estaba bromeando con mi pseudomiedo  a las alturas cuando nos encontramos con una trágica escena: un turista extranjero  había caído al menos 20 metros desde la cima y estaba siendo rescatado por otros turistas y guías con cinturones amarrados entre sí. Estuvimos un rato allí hasta que finalmente le pudieron extraer de la vegetación que evitó que siguiera cayendo: estaba inconsciente y lleno de golpes y fracturas, esperábamos lo peor.

Lamentablemente la camilla tardó no menos de media hora en llegar y el oxígeno una hora. De no haber sido por la rápida acción de turistas y guías este visitante probablemente hoy  estaríamuerto. No entendemos cómo un sitio en donde se reciben tantas visitas, se maneja tanto dinero y  plantea estos riesgos no tiene mejores previsiones al respecto.  Simplemente con  tener un equipo de rescate en la cima se pudo  haber atendido esta emergencia oportunamente. Lo peor es la calma con la que  veíamos subir a los empleados mientras nosotros terminábamos de descender. Mi acompañante, entre la impresión por lo que vimos y la impotencia por la mala atención, más de una vez les increpó. Después supimos por las noticias que el accidentado se encontraba estable y que le habían evacuado a Cusco en helicóptero ese mismo día.  Una atracción de otro mundo a precios de primer mundo y con servicios de tercer mundo.

Luego de esto nos dirigimos a visitar la ciudadela con un mal sabor de boca y el cansancio de casi cuatro horas de trekking, pero la disfrutamos. Es interesantísimo estar en este sitio, contemplar  las vistas que tenían sus habitantes y por un momento sentirse parte de uno de los lugares más emblemáticos del mundo. Si pueden vayan fuera de épocas vacacionales, las aglomeraciones de gente no ayudan.

Para caminar por allí pueden contratar a un guía o hacerlo por su cuenta. Como en definitiva no recomiendo subir a ninguna de las montañas a menos que sea un fanático del trekking (Vimos como sacaron a otro accidentado del Wayna Picchu), pueden contratar al guía antes de entrar y formar un grupo con otros para gastar menos.

Terminamos nuestro recorrido sin guía –decidimos leer después detalladamente sobre Machu Picchu para entender el significado de cada cosa que vimos- y fuimos a ver qué había para comer en el hotel que se encuentra en la entrada.  Nos pareció excesivamente caro el buffet, así que hicimos cola para tomar el bus de retorno y comimos algo en Toto´s House en Aguas Calientes. Allí nos atendieron rápido, la comida estuvo muy buena y disfrutamos de una excelente vista al río Vilcanota.

Nos tomamos un buen café por ahí mientras hacíamos tiempo para esperar nuestro tren de regreso. Los televisores estaban todos transmitiendo lo mismo: el suicidio del expresidente Alan García. Vimos a más de uno por ahí observando los videos en su celular con los ojos aguados. Otros prácticamente celebraban. En fin, un personaje polémico hasta en la forma de morir.

Finalmente nos montamos en nuestro tren, uno más lujoso que el de ida, y empezó nuestro viaje de retorno. Afortunadamente nuestras compañeras de mesa de esta ocasión tenían buena conversa (y más cuidado con los puntapiés). Esta vez nos sirvieron merienda, aunque nos pareció raro que no nos permitieran escoger entre algo dulce o salado con el café o té. Trajeron un pastel de acelgas con huevo que ninguno de los dos  tocó ; en verdad pocos lo hicieron. Luego trajeron una galleta y más adelante pararon el tren en la vía para hacer un “desfile de modas” ofreciendo prendas elaboradas con lana de alpaca, para lo cual prendieron el aire acondicionado ¿? Queríamos que todo terminara pronto.

Teníamos una espectacular luna llena que no pudimos apreciar mejor porque el tren llevaba las luces internas encendidas  (era un tren panorámico), lo cual no ayudaba a apreciar  el espectacular paisaje. Finalmente llegamos a Ollantaytambo un poco tarde y tuvimos prácticamente que correr al bus que nos esperaba. No había riesgo de perderlo porque era contratado por la gente del tren, pero no quedaba tiempo para hacer algo en la estación.

Una vez en la estación de Cusco tomamos un taxi (5 soles era el estándar, nos cobró 10) hasta nuestro hostal: Casa Shaphi Bed & Breakfast (171$ tres noches). Este hospedaje ocupa parte de una vieja casona colonial, lo cual le da un toque adorable. La habitación estaba bien equipada, el desayuno fue correcto y la ubicación excelente, además de brindar una  atención muy amable: nos dieron muchas recomendaciones apenas llegamos. Sin embargo, si ven un perrito en el patio de la casa evítenlo puesno tiene nada que ver con el hostal y es poco amistoso.

DÍA 3. Viernes 19 de Abril:

Teníamos planificado para este día hacer algunas compras en la mañana y el city tour de Cusco en la tarde. Desayunamos y salimos hacia el  Mercado Central de San Pedro. Allí pueden ver la interesante y variopinta oferta de productos agrícolas, comer algo bien típico o comprar alguna artesanía. El mercado fue construido por Gustave Eiffel (El mismo de la torre). No compramos nada ya que nos habían sugerido para la artesanía ir a Artesanías Llancaqmaki, al lado de la estación de tren.

De pronto empecé a sentirme mal. La altura me afectó y pasé la tarde prácticamente noqueado. Apenas recuperé fuerzas en la noche,  salimos a ver alguna de las tantas procesiones de viernes santo que se efectúan  en Cusco. Tampoco tenía apetito así que no cené nada y nos fuimos a descansar. Otro de los síntomas fue la falta de sueño e indigestión. Probablemente fue algo que comí  y  me cayó mal, aunado al esfuerzo físico exigido por  la montaña Machu Picchu.

DÍA 4. Sábado 20 de Abril:

Notablemente disminuido físicamente, tuvimos que suspender el paseo planificado para este día: La Montaña de Siete  Colores. Había que levantarse muy temprano y estar preparado para hacer trekking a más 5.000 msnm. Otra vez será. Así que hoy hicimos lo planificado para ayer: fuimos al mercado de artesanías a hacer algunas compras. No dejen de preguntar precios y regatear -es totalmente normal- y lleven soles, es más práctico.

Almorzamos En Morena Peruvian Kitchen, cerca de la Plaza de Armas o Mayor e iniciamos el City Tour. Este tour suele empezar después del mediodía y lo pueden adquirir en cualquiera de los muchos operadores turísticos de la ciudad. La recomendación es que caminen, pregunten y regateen. Al final lo conseguimos por 30 soles c/u.

El city tour empezó a pocos metros de la Plaza de Armas, desde donde llegamos a pie al Qorikancha (Templo de Oro). Hay que pagar una entrada de 15 soles (No está incluido en el BTC) Este especial lugar fue el centro del Imperio Inca. Hoy en día quedan algunos restos ya que sobre  el mismo fue construido el Convento Santo Domingo por los Dominicos. Nuestro guía inició su relato de cómo la conquista española casi acaba con las magníficas muestras de esta antigua cultura, tanto usando las piedras de sus construcciones para hacer las suyas propias como llevando el oro de esculturas y joyas para la península ibérica. Durante todo el recorrido nos dio interesantes explicaciones sobre las creencias de los incas.

De aquí caminamos para poder tomar el bus que nos llevaría a nuestro segundo destino: Saqsaywaman. Recibimos una charla sobre el origen del nombre de este sitio: saqsaywaman podría traducirse como halcón satisfecho. Resulta que aquí fueron depositados cuerpos de conquistadores españoles derrotados en batalla para que los halcones  los devoraran. En este enorme sitio alguna vez hubo una gran fortaleza (o santuario) y hoy en día se celebra el Inti Raymi (Fiesta del Sol) cada solsticio de invierno. Tuvimos algunos minutos para tomarnos fotos desde la parte más alta y arrancamos nuevamente.

Rodamos un poco para llegar a Q’enqo (Laberinto), un complejo arqueológico megalítico compuesto por un templo (Huaca) y túneles tallados en roca. Dentro de los túneles se encuentra un altar en donde se preparaban momias.

La siguiente parada fue el Puka Pukara (Fortaleza Roja). De los sitios visitados este es el único que se sabe sin duda fue empleado con fines militares. Era básicamente un puesto de vigilancia para proteger a Cusco. Desde aquí había conexión visual con otros puestos de control y probablemente se comunicaban con reflexiones de luz. Además de esto, alojaba tropa y de paso proporciona una excelente vista.

Ya a punto de caer la noche nos dirigimos a Tambomachay (Lugar de descanso), sitio arqueológico en donde se rinde culto al agua con acueductos, canales y cascadas. Se empleaba para que el Inca descansara y para poder recibir a la nobleza de otras regiones del Imperio en su viaje hacia Cusco, el centro del Imperio.

Después del recorrido fuimos llevados a una fábrica de prendas elaboradas con lana de alpaca, llama y vicuña. Nos explicaron cómo diferenciar la fibra sintética de la natural y, obviamente, nos ofrecieron sus productos. Me probé algunos pullovers pero ninguno me gustó.

Finalmente, regresamos a Cusco. Nos dejaron cerca de la estación de tren y decidimos caminar. Ya me sentía mucho mejor, temprano en la mañana había tomado algo farmacéutico para la deshidratación y el problema gástrico.

Fuimos a cenar en Ceviche Seafood Kitchen. Al entrar nos percatamos de que debía ser del mismo dueño de Morena. La experiencia fue excelente, la comida rica (Como casi siempre en Perú) y el ambiente agradable. Los precios pueden sonar un poco altos para el estándar pero nada del otro mundo. Regresamos a nuestro hotel para prepararnos para irnos el día siguiente.

DÍA 5. Domingo 21 de Abril:

Cuando compramos los  boletos de avión, cuadramos el regreso  por Lima y buscamos una conexión larga para poder pasar el día en la capital de Perú. Llegamos y rentamos un auto en el aeropuerto. Como con todo, pregunten en todas las agencias que vean para conseguir el mejor precio. No habíamos hecho reserva porque queríamos verificar que ofrecieran algún city tour en el aeropuerto pero no lo hay, aunque al menos conseguimos información turística y algunos mapas.

Nos dirigimos a la zona de Miraflores pasando por el circuito de playas para apreciar el bonito paisaje. Nos estacionamos en el archiconocido centro comercial Larcomar, punto de parada casi obligatoria de cualquier visita a Lima. Resulta que conseguimos buenos precios en una zapatería y aprovechamos. Caminamos, hicimos algunas compras, disfrutamos la vista y almorzamos. Lo hicimos en Popular. La atención fue bastante lenta a pesar de que estaba medio vacío y la comida no fue nada espectacular para lo que costó.

Después de esto salimos a caminar, lo hicimos por la av. José Larco hasta el Parque Central de Miraflores y regresamos por el Malecón Balta. Tomamos el carro y nos dirigimos al centro de la ciudad.

Estacionamos en los alrededores; el acceso a la Plaza de Armas estaba cerrado a los autos y nuevamente caminamos. Vimos el Palacio de Gobierno, el Convento de Santo Domingo, la Catedral, la Iglesia de la Merced y algunas otras edificaciones históricas. Era domingo y había bastante gente en la plaza. Casualmente ese día estaban unas agrupaciones folclóricas de tunantada, un baile típico del distrito de Yauyos en donde se imita a los conquistadores españoles en forma de sátira. Bastante llamativos los disfraces y la música.  Nos tomamos un café para descansar un poco. Vale destacar que siempre nos gustaron los cafés que probamos  en este viaje.

Con aún tiempo disponible fuimos al Callao, quedaba cerca del aeropuerto. Debido a un absurdo semáforo  por el que perdimos una hora yendo y viniendo -sin exagerar- no pudimos hacer mucho más que pasear con el carro por esta zona. Llegamos hasta La Punta y nos regresamos. Hasta la próxima.

Escrito por FUShoots. Edición de texto por Lastmario.

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