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AC/DC en Madrid 2025 crónica de la gira Power Up.

Asistimos a la primera de las dos noches que el legendario grupo de rock australiano AC/DC ofreció en Madrid como parte de la gira PWR/UP 2025. Fue una noche cargada de electricidad y nostalgia, aunque con algunos altibajos en el espectáculo. Aquí compartimos cómo lo vivimos.

AC/DC PWR/UP en Madrid 2025.

En el marco de la gira mundial Power Up (PWR/UP), la banda de rock AC/DC programó dos fechas en Madrid para julio de 2025. La primera, a la que asistimos, fue el 12, y la siguiente el 16, ambas en el Estadio Riyadh Air Metropolitano, casa del Atlético de Madrid. Curiosamente, ninguna de las dos llegó a agotarse.

Esta gira está llevando a la banda por Norteamérica, Europa y Australia desde mayo de 2024 hasta diciembre de 2025. Es la segunda ocasión que aterrizan en España dentro de este tour; la anterior fue el año pasado, con dos fechas en Sevilla.

Para esta presentación -y toda la gira-, la formación incluyó al eterno Angus Young en la guitarra solista, Brian Johnson en la voz y Stevie Young (sobrino de Angus) en la guitarra rítmica. Completan el quinteto Matt Laug en la batería y Chris Chaney en el bajo, ambos músicos estadounidenses de sólida trayectoria.

Segunda vez que vemos a AC/DC en directo. La primera fue durante la gira anterior, Rock or Bust, en Manchester en 2016. Fuimos de los afortunados que tuvieron el honor de ver a Axl Rose como vocalista invitado, tras la salida abrupta de Brian Johnson por un problema auditivo. Axl lo hizo sorprendente bien en aquella ocasión.

The Pretty Reckless en Madrid 2025.

Estacionamos el auto en las inmediaciones y caminamos unos minutos hasta el estadio. En los alrededores, muchos fanáticos se refrescaban con cervezas para combatir el calor del verano madrileño y prepararse para el espectáculo.

Entramos a las gradas del recinto de manera expedita, alrededor de las 8 p.m., y nos encontramos con el sol de frente. Tuvimos que soportarlo durante casi una hora más. Nota mental para la próxima: escoger asientos del lado opuesto.

Ya se encontraba tocando, al menos 15 minutos antes de lo programado, The Pretty Reckless, la banda que acompaña a AC/DC en los segmentos europeos y norteamericanos del tour. Liderados por Taylor Momsen, quien se hizo conocida por interpretar a la niña en The Grinch antes de retirarse de la actuación en 2011.

Este fue el setlist. Suponemos que estuvo bien: Taylor es buena cantante y tiene excelente presencia, pero el sonido en las gradas era tan deficiente que costaba distinguir la música. Un mal presagio para el resto de la velada.

Así arrancó AC/DC.

Apenas se alcanzaba a oír la cortina musical mientras movían los equipos en el escenario y preparando todo para el plato fuerte.

De forma puntual, a las 9:30 p.m., comenzó el video de introducción mientras los músicos aparecían en escena. Abrieron con If You Want Blood (You’ve Got It), una de las varias canciones poco habituales en sus conciertos. Alguien incluso lanzó cerveza al aire de la emoción.

De inmediato llegó una de las tantas favoritas del público: Back in Black. La arena hervía de emoción a pesar del horroroso sonido. El eco era casi insoportable.

AC/DC en Madrid 2025.

Con gran entusiasmo por parte del público, la banda fue desgranando las 21 canciones que componen un setlist prácticamente inalterado a lo largo de toda la gira. Sin embargo, la posición número 13 ha sufrido algún cambio: inicialmente tocaron Rock ‘n’ Roll Train hasta Dusseldorf, luego Hell Ain’t a Bad Place to Be, y en Madrid fue el turno de Dog Eat Dog.

A lo largo de la noche se vivieron momentos verdaderamente emocionantes: la participación del público en Thunderstruck fue ensordecedora; la aparición de la enorme campana en Hells Bells impuso como siempre; Highway to Hell fue coreada con fuerza por todo el estadio; y la muñeca gigante en Whole Lotta Rosie provocó una ovación generalizada.

La banda estuvo a la altura. Fue un placer ver al carismático Brian Johnson en excelente forma vocal, y a Angus Young desatado, recorriendo el escenario con sus característicos brincos mientras hacía rugir su guitarra. Se robó el show con un extenso solo sobre una plataforma que se elevó tras Let There Be Rock, uno de los momentos más aclamados de la noche.

Últimos compases de AC/DC.

El sonido fue mejorando ligeramente con el pasar de las canciones, pero nunca alcanzó in nivel decente, ni mucho menos. El público, eso sí, fue muy noble: cantó, saltó y disfrutó con entusiasmo. Pero no deja de ser frustrante pagar entradas costosas y desplazarse -muchos desde fuera de Madrid- para tener que lidiar con una calidad de audio tan deficiente.

Para el encore eligieron la poderosa T.N.T. y el cierre fue apoteósico con fuegos artificiales tras For Those About to Rock (We Salute You). Luego del estruendo final, emprendimos el regreso por el mismo camino por el que habíamos llegado.

Reflexiones finales de AC/DC en Madrid.

Nos fuimos con una sensación agridulce. Probablemente vimos por última vez a uno de los actos más grandes de la historia del rock, pero tuvimos que soportar un sonido que no estaría a la altura ni de una banda tributo. Ojalá quienes asistan a la segunda fecha corran con mejor suerte, aunque lo dudamos. Alguien debería reevaluar al Metropolitano como escenario para este tipo de espectáculos. Aunque, en el fondo, sabemos que esto va más de vivir la experiencia que de una verdadera apreciación musical.