hellfest-2015

El festival que puso en el mapa del rock a la pequeña población de Clisson en la región francesa de Países del Loira llegó a su décima edición este 2015.

Hellfest empezó como un festival enfocado en el metal, punk y subgéneros más extremos ampliándose con los años hacia un público más variopinto, siempre dentro del ámbito del rock pesado y manteniendo su esencia convirtiéndose en referente mundial en este tipo de espectáculos. Sólo le faltaría contar con una mega banda de máximo caché como Metallica o AC/DC, eternas aspiraciones de los organizadores, para lograr su consagración total.

Pensamos que la edición del año pasado sería difícil de superar a nivel de cartel. Tener en tres días a Iron Maiden, Black Sabbath, Deep Purple, Aerosmith, Soundgarden, Megadeth, Slayer, Rob Zombie, Death, Carcass y Opeth, entre otros, es algo que suena complicado. Sin embargo, los organizadores teniendo esto presente y con la responsabilidad de la décima edición parecieran haberse enfocado con éxito en mejorar la locación. En donde había tierra ahora hay grama, una mejora invaluable luego de haber tenido que caminar en fango o respirar tierra en otras ediciones, incluso, una buena parte de las zonas de más transito de personas ahora tienen adoquines de concreto. Los recovecos que la gente ya con unas cervezas encima usaba para orinar ahora tienen canaletas con agua circulando. Los Mainstages parecieran haber alcanzado la ubicación ideal para evitar que el viento entorpezca la propagación del sonido. Las tres carpas de Death Metal, Black Metal y otros géneros ahora son sendas naves muy bien construidas. Queda como asignación pendiente mejorar la oferta y atención en la venta de mercadería oficial del evento. Por lo demás, con cada año Hellfest supera su infraestructura tomando en cuenta las necesidades de sus fieles asistentes.

19 de Junio

Al llegar al festival nos dirigimos directamente al puesto de venta de mercancía oficial para adquirir la camiseta de este año como acostumbramos hacer. Rápidamente pudimos comprobar que tendríamos un esplendoroso sol durante el día, demasiado esplendoroso para mi gusto, pero bueno, mucho mejor eso que la lluvia de otras veces. Luego de demasiado tiempo de espera y habernos turnado en la cola para echar un vistazo por los alrededores del recinto, acudimos a la primera presentación que nos interesaba :

Godsmack. Corría el año 1998 cuando los originarios de Boston, USA irrumpieron en el mercado musical con su potente metal alternativo en su álbum debut y aún mi favorito de ellos, Godsmack. Verlos 17 años después fue una agradable experiencia. Se me hacía remoto ver algún día en vivo canciones que se cuentan entre mis favoritas como Awake o Keep Away especialmente porque Godsmack nunca llegó al estatus de megabanday su estilo apenas sobrevive hoy en día a pesar de que han publicado discos constantemente. Sin embargo, gracias a que el año pasado sacaron al mercado 1000hp entraron en gira y los festivales europeos los tomaron en cuenta. La banda ha sufrido pocos cambios de alineación desde su primer disco; sólo el baterista, que ya tiene 13 años en la banda, no es miembro fundador. El corto setlist se compuso de canciones de cinco de sus seis discos (Dejaron por fuera el álbum IV), abriendo con 1000hp. Tocarían luego Cryin’ Like a Bitch de The Oracle dedel 2010, Awake del álbum Awake, Something Different de 1000hp, Keep Away y Voodoo de Godsmack. Luego tocarían la Batalla de los Tambores, un intermedio instrumental en el que su vocalista, Sully Erna, hace de percusionista. Seguirían con Whatever de Godsmack y cerrarían con I Stand Alone de Faceless, una presentación poderosa en el que la base rítmica marca el sonido de la banda y con un Erna que se da duro en tarima.

Apenas nos movimos un poco para ver en el Mainstage de al lado al inglés William Michael Albert Broad, mejor conocido como Billy Idol. A punto de cumplir 60 años y cada día pareciéndose más a Willem Dafoe (no es precisamente un cumplido), Idol pareciera pelear contra el tiempo por mantener su imagen punk y poder seguir cantando. Su voz hoy está un tanto apagada, sin embargo hay que ser benévolo con estos viejos rockeros y agradecer que aún tenemos el gusto de poder verlos en tarima haciendo lo que mejor saben hacer, entretener. Le acompañaba su guitarrista de toda la vida, Steve Stevens, quien por cierto tocó en el álbum Bad de Michael Jackson y es una personalidad de TV en USA. Abrieron el show con Postcards from The Past de su último disco, del año 2014 Kings &Queens of the Underground, una buena pieza para iniciar el entretenido repertorio. A continuación y para no perder mucho tiempo vendría el clásico de clásicos, Dancing With Myself, canción originalmente grabada por la banda de punk de donde salió Idol antes de ser estrella, Generation X. Entre la audiencia los cuarentones bailaban y bailaban. Seguirían con Flesh for Fantasy del magnífico álbum que este año cumple 30 añitos, Rebel Yell. Volverían a su último álbum con Whiskey and Pills y seguirían con la poderosa Rebel Yell. A continuación la versión de Mony Mony de Tommy James & The Shondells. De su primer disco, Billy Idol, tocarían White Wedding y cerrarían con el cover de The Doors, L.A. Woman que aparece en su álbum de 1990 Charmed Life.

Al terminar esta presentación nos movimos hacia Altar (La carpa de death metal) para ver un rato a los norteamericanos de Dying Fetus. Haríamos una pausa para descansar oídos y volveríamos para la presentación de los suecos de Bloodbath (setlist y presentación completa), ambas son sendas bandas de death metal de importante trayectoria. Por casualidad pasando al lado de Valley (La carpa de otras tendencias) me percaté de que se presentaban unos japoneses haciendo postrock. Busqué a mis compañeros y fuimos a verlos. La banda se llama Envy, tienen más de 20 años tocando y hacen una mezcla de postrock / postpunk / hardcore con letras en japonés. Nos pareció sumamente interesante la propuesta convirtiéndose en uno de los descubrimientos del festival. Esto fue lo que tocaron: setlist. Les recomiendo que se den una pasada por su música.

Después de esta grata sorpresa nos dirigimos nuevamente al Mainstage para ver uno de los shows más esperados de esta edición de Hellfest, Alice Cooper. Ver un espectáculo del nacido en Detroit y criado en Phoenix es imprescindible para cualquiera que desee entender a plenitud la historia del rock, y por qué no, del metal. Este hombre con ya 50 años de vida artística es nada más y nada menos que el responsable de llevar la teatralidad a los shows de rock (Ver Shock rock en wikipedia). Antes de él no había maquillaje (Sean agradecidos, glam rockers), trajes, puesta teatral en escena, utilería: toda la parafernalia que muchos artistas de diferentes géneros posteriormente harían algo normal. Es curioso que la inspiración para hacer esto fue Salvador Dalí y la relativamente poca habilidad con los instrumentos de los músicos, digo relativamente porque en esa época las bandas más importantes contaban con músicos que eran verdaderos virtuosos y a sabiendas de que jamás podrían competir contra ellos en su mismo terreno se enfocaron en el show. Esto suena un poco a punk antes de que el punk existiera. No sólo era la puesta en escena lo novedoso, también era la propuesta oscura que dejó de un lado al público hippie en su mayoría de la época y atrajo a los marginados, a los distintos, bienvenida la que sería la base de fans del metal. Lo que pasó por la vida de Alice Cooper es digno de ser estudiado, y una buena forma de hacerlo es viendo el documental Super Duper Alice Cooper (Más información en imdb). Empezó a sonar la pieza instrumental «The Underture» del último álbum Welcome 2 My Nightmare para dar paso a la banda con Department of Youth del álbum Welcome to My Nightmare. Allí estaba Alice Cooper, genio y figura a sus 67 años. Un trapo de fondo con sus famosos ojos maquillados decoraban el set lleno de muñecos degollados y otras bellezas demoníacas. La multitud se empezaría a mover con No More Mr. Nice Guy del álbum Billion Dollar Babies. Tocarían posteriormente Under My Wheels del álbum Killer. Volverían al último álbum con I’ll Bite Your Face Off. Pasarían nuevamente a los 70s con Billion Dollar Babies. Tocarían después Lost in America del vigésimo álbum del artista, The Last Temptation de 1994. A continuación sonaría Hey Stoopid para cerrar los tranquilos 90s para Alice Cooper. Avanzaríamos unos años con Dirty Diamonds de 2005 y algunos solos de batería, guitarra y bajo indicando que aquí el show se dividía en dos. Era el turno de Welcome to My Nightmare y Go To Hell, canciones sobre Steven, el protagonista de los álbumes conceptuales de la banda en esa época. A continuación tocarían Wicked Young Man del álbum de 2000 Brutal Planet en donde exploran nuevos sonidos más industriales y pesados. De alguna forma se ponían al día con lo que estaba sonando en el momento, probablemente aprovechando el empuje y popularidad de uno de los pupilos de Cooper, Marilyn Manson. La parte fuerte del show estaba por comenzar con Feed My Frankenstein del Hey Stoopid, donde Cooper aparecería disfrazado de doctor y harían un acto a lo Dr. Frankenstein en el que termina saliendo un monstruo de unos 4 metros de altura. Con Ballad of Dwight Fry del álbum Love it to Death, Killer y I Love the Dead aparecería con su camisa de fuerza acompañado de una «enfermera» con la que forcejea y termina siendo pasado por la guillotina, el acto que lleva haciendo por años para la delicia del público asistente que termina coreando I Love the Dead, I Love the Dead! Llegaría el turno de los himnos, las canciones más coreadas de la noche: I’m Eighteen, la glam rock Poison del álbum Trash de 1989 y que lo trajo al tope de las carteleras después de muchos años y finalmente, para el encore y como no podía ser de otra forma, School’s Out con papelillo y globos de colores. En plena ejecución de la canción intercalaron un fragmento de Another Brick in The Wall de Pink Floyd. Terminó su impecable actuación con un «merci». Un espectáculo digno de ser visto.

Después de semejante show queda una especie de resaca anímica. Ya los muchachos de Atlanta, Mastodon, tocaban en Valley. Fuimos a terminar de ver su actuación. Me gustaría verlos algún día sentado en un teatro, pienso que es la mejor forma de apreciar su denso estilo. Este es el setlist de lo que tocaron. Después nos moveríamos a Temple para ver a los black metaleros noruegos Satyricon. Íbamos enfocados a ver el inicio del show, y llegamos a ver The Rite of Our Cross; Our World, It Rumbles Tonight; Now Diabolical y Black Crow on a Tombstone. El Satyricon moderno tiene un estilo lento que me agrada mucho convirtiéndolos en una de mis bandas de black metal favoritas. Este es el setlist y presentación completa. Nos largamos a mitad de presentación con dirección Mainstage.

Nos quedaban dos bandas por ver este día, así que nos ubicamos para ver ambas, una tras otra. Era el turno de Judas Priest. La banda del británico Rob Halford se presentaba nuevamente en Hellfest en el marco del tour Redeemer of Souls con el que vienen girando desde el año pasado. El setlist estaba compuesto de sus grandes éxitos más algunas canciones del disco correspondiente a la gira. Estábamos un tanto alejados de la tarima ya que queríamos estar mejor colocados para el último artista así que estábamos rodeados de un público menos interesado en Judas y nos asombró el desconocimiento casi total de los más jóvenes de una verdadera leyenda del metal, quizás la primera banda que hizo Heavy Metal en la historia. Lástima por esto. Sin embargo, eso no evitó que disfrutáramos de canciones como el clásico Breaking The Law, la poderosa Painkiller o la festiva Living After Midnight de verdaderos álbumes referencia para el género como Screaming for Vengeance y British Steel, entre otros. Halford hizo su acostumbrado show con cambio de vestuario, siempre de cuero. Recuerden que este señor es responsable del uso del cuero en la vestimenta que muchos metaleros aún usan. Su voz se mantiene poderosa a pesar de los años y claro está, ya no se mueve tanto por el peso de la edad, pero sin duda sigue siendo el respetable frontman que siempre ha sido.

Para terminar este día de Hellfest teníamos a los muchachos de Iowa, Slipknot, quienes han pasado por algunos problemas en tiempos recientes: su bajista, Paul Gray, murió de sobredosis en 2010. En 2013 se fue de la banda uno de los mejores bateristas de la escena, Joy Jordison. Este año el guitarrista, Mick Thompson, fue apuñalado por su propio hermano y todo esto sin contar los problemas de drogas y un largo etcétera que los acosan desde siempre. A pesar de ello, esta convulsionada agrupación se ha mantenido unida tocando y grabando discos. Slipknot tiene una impresionante puesta en escena, sus máscaras, vestimenta, la agresividad con que tocan, lo violento de su música, hacen de ellos un producto atractivo para un público especialmente joven y no necesariamente metalero. El show arranca con XIX, el intro de .5: The Gray Chapter, el último disco de la banda de 2014 y sigue con Sarcastrophe, tal como el track list del álbum indica. Después pasarían al material clásico con The Heretic Anthem del álbum Iowa. Seguiría la pegajosa Psychosocial del experimento más digerible que resultó ser el álbum All Hope is Gone. Recordando que esta es la gira del último álbum, llamada Prepare for Hell Tour, seguirían con The Devil in I, otra pieza bastante comercial, por así decirlo y AOV, algo más old school. Le llegaba la hora a la primera canción de la noche del álbum Vol. 3: (The Subliminal Verses), Vermilion. Posteriormente se vendría la superpopularWait and Bleed del primer álbum, Slipknot. Seguirían dos canciones más del Vol 3. ampliamente conocidas por el público, Before I Forget y Duality. Volverían al primer álbum con dos más, Eyeless y Spit It Out para hacer una pausa. Le quedaba poco al show y al día, y seguirían para el encore con el mismo álbum con 742617000027, (sic) y Surfacing.

Lo mejor: sin duda Alice Cooper se lleva el premio a lo mejor del día. Fue un verdadero lujo ver este show antes de que se apague la estrella del norteamericano.

La sorpresa: Los japoneses de Envy llevan años trabajando en una propuesta diferente.

20 de Junio

Luego de una extenuante primera jornada de 11 horas de rock pesado arrancamos el segundo día de Hellfest 2015 un tanto fríos. Hicimos lo posible por llegar a ver a las bellezas de Butcher Babies (setlist) pero fue imposible salir más temprano apenas llegando para ver un rato a los holandeses de Prostitute Disfigurement en The Altar, puro Death Metal del más agresivo.

Nos quedamos viendo por allí el black metal de los suecos de Craft en The Temple. La propuesta es interesante pero la ejecución no muy buena. Inmediatamente empezarían a tocar al lado Onslaught (setlist) una banda de thrash del Reino Unido; no nos gustó tampoco, más de lo mismo.

Nos movimos hacia los Mainstages, donde Backyard Babies, una banda de glam / punk rock sueca, terminaba su actuación. Se venía el primer plato fuerte del día, los australianos de Airbourne. Quedamos asombrados por la cantidad de gente interesada en verlos, algo atípico en Hellfest para una banda de las 4:45pm. Para los que no los conocen, imaginen AC/DC con unos cuantos años menos y más poder en su música, eso es Airbourne. El interés del público se da porque es una banda, como sus mentores, muy divertida en vivo. Empezó la fiesta. Joel O’Keeffe, cantante y guitarra, no paraba de moverse de un lado al otro del escenario, jugar con cervezas y animar al público. Lamentablemente sufrieron varias caídas de sonido (por cierto, hubo varias durante todo el Hellfest siempre en este mismo Mainstage), sin embargo cargados de humildad y paciencia hacían lo posible por mantener el ánimo del público y tocar cuando podían. Si algún día tienen oportunidad de verlos no se los pierdan. Este es el setlist completo.

Al terminar de tocar los australianos hubo una desbandada del Mainstage quedando el espacio bastante holgado. Al lado empezaba el acto de L7, una banda de grunge norteamericana de mujeres y relativamente popular en la movida de los 90s siendo gran influencia para muchas bandas del movimiento riot grrrl. Como todo en el grunge, la palabra se usa más para aglutinar a una escena no tanto por el estilo musical sinopor la actitud, códigos y temporalidad. Musicalmente hablando, L7 es bastante punk. Sin haberlas escuchado nunca antes disfruté este toque: la energía y los recuerdos de los 90s estaban ahí. En la presentación destacó en particular el show de su pelirroja bajista, Jennifer Finch, corriendo de un lado para otro y tirándose al piso, nada mal para una señora de casi 60 años de edad. Pueden ver en youtube la actuación completa y este es el setlist.

Obviamos a Slash, ya lo hemos visto lo suficiente. Fuimos al Warzone por primera vez este año para esperar a Body Count. La banda de metal del rapero, actor, presentador de TV y un largo etcétera Ice-T (Encargado de las voces y letras) y el guitarrista Ernie C (Encargado de la música) cerraban su gira europea en Hellfest. Ellos, junto al DJ Sean E Sean, son los únicos miembros originales de la banda. Todo empezó cuando Ice-T compartió habitación con un primo al que le gustaba el rock y le influenció. Más adelante en el high school algunos de sus compañeros de clases tenían esa afinidad, empezó su carrera de rapero y después decidió formar Body Count con ellos. El primer disco data de 1992 y son negativamente famosos por la canción Cop Killer, ya se pueden imaginar el porqué. Al ver la imagen del grupo es imposible no acordarse de los Oakland Raiders, muy relacionado todo con lo negativo que sucedía en Los Angeles en esa época. El estilo es crossover, o lo que empieza como hardcore y termina como thrash. La presentación fue bien divertida, Ice-T es todo un frontman; mandó al carajo a todo el mundo y se dieron con todo. No podía ser de otra forma, siendo un rapero tenía que lidiar con un público atípico para él, pero como buen metalhead comprende y sabe afrontar la situación. Aquí pueden ver gran parte del set desde la tarima y apreciar cómo el público disfrutó un mundo. Nosotros estábamos justo al lado derecho de la consola de sonido.

Terminó Body Count y nos fuimos al Mainstage. Venía Faith No More. Estos californianos encabezan la hipotética lista de bandas «raras». Difíciles de encasillar en un estilo en particular, al principio tuvieron problemas para ganarse un espacio: tanto metaleros como punks, tribus antagonistas, no comprendían que sucedía allí. Eventualmente la calidad e innovación se impuso y se abrió paso en el mercado. Son el puente entre el grunge de finales de los 80s y principios de los 90s y lo que vendría después con el metal alternativo y lo que sería el Nu Metal. Jonathan Davis de Korn los cita como definitiva influencia. FNM ha pasado por varios momentos complicados que desencadenaron en su separación en 1998 poco después de publicar su último álbum hasta entonces, Album of the year. Después de 11 años volvieron en 2009 e hicieron gira mundial. En este año 2015 publicaron su séptimo álbum, Sol Invictus, y están embarcados en una nueva gira a través del mundo. El show arrancaría en un blanco escenario lleno de flores con la banda vestida de impecable blanco con el primer sencillo de su último álbum, la poderosa Motherfucker. Seguirían del Angel Dust, el disco con más participación en el setlist y tal vez el más experimental del grupo, Be Aggressive y Caffeine. En la banda todos son grandes músicos. Destaca Mike Bordin en la batería, quien llegaría a tocar con Ozzy y Black Sabbath. Posteriormente tocarían Evidence del King for a Day. Luego sería el turno de Epic, la canción por mucho más popular del grupo del The Real Thing. Este fue otro de los «Momentos Hellfest» con todo el público cantando. Allí teníamos en frente a un relativamente tranquilo Mike Patton, probablemente uno de los mejores vocalistas del rock. Más allá de sus ya legendarias y alocadas presentaciones, las cuales dejó atrás hace bastante tiempo, su registro vocal, energía en vivo y capacidad creativa no conoce fronteras. Lo que puede hacer con su voz es poco menos que extraordinario. Seguiría Black Friday del Sol Invictus y dos más del Angel Dust: Everything’s Ruined y otra de las populares, Midlife Crisis, en donde incluso la banda paró por un momento de tocar para escuchar al público que empezó a corear con ánimo pero pronto se vino abajo defraudando un poco a Patton quien dijo sin reparos «Heavy Merde». Además de esto, Patton dijo alguna que otra cosa de vez en cuando: es conocida su afición por otros idiomas, en especial los latinos. Vendría la heavy The Gentle Art of Making Enemies del King for a Day… Fool for a Lifetime. El show era relativamente sencillo, además de lo limpio y sobrio del escenario la iluminación pintaba alternativamente todo de distintos colores. Seguiría Easy de los Commodores, y el metalero público no tuvo reparo en corear esta suave tonada. Durante esta canción Patton llamó a la seguridad «Sécurité, Sécurité!» para que le ayudaran a bajar e intercambiar su camisa blanca por una naranja de uno de los agentes. Separation Anxiety del Sol Invictus, Cuckoo for Caca del King for a Day… Fool for a Lifetime y Matador del Sol Invictus, vendrían una tras otra. Roddy Bottum, el tecladista de la banda y abiertamente gay, haría su provocativo show particular. Jon Hudson en la guitarra y el fenomenal Billy Gould en el bajo se concentraron más en lo suyo, tocar. Vendría una de mis favoritas de la banda, la potente Ashes to Ashes del Album of the Year. Con Superhero del Sol Invictus llegaría el final del concierto como tal. Pausa y arrancaría el encore con Cone of Shame del mismo álbum. Faltaba poco para finalizar y le tocaba el turno a uno de los himnos de la banda, de su primer disco, We Care a Lot. Cerrarían con otra de esas versiones que muchos se preguntarán por qué una banda como FNM hace, aunque a mí me parecen geniales. Sonaría This Guy’s in Love With You de Burt Bacharach, una excelente y bella pieza con la que Patton hace alarde de su prodigiosa voz para que el público termine la actuación en un tono nostálgico, perfecto para finalizar una presentación nada convencional. «Merci beaucoup, Clisson». Aquí tienen el setlist.

Llegó el momento de celebrar el décimo aniversario del Hellfest. Las pantallas de los Mainstages empezarían a transmitir una presentación destacando los números del festival: más de 1.000 presentaciones, 1 millón de litros de cerveza vendida, 3.000 voluntarios y 600 empleados trabajando más de 150.000 horas cada año, decoración elaborada por más de 100 artistas visuales con más de 400 toneladas de acero y madera, evento 100% independiente… Luego arrancaría un tímido show de pirotecnia acompañando la música de Thunderstruck de AC/DC de fondo hasta que llegó el coro y empezó un magnífico despliegue de fuegos artificiales que seguiría y seguiría… La siguiente canción sería Satellite 15… The Final Frontier de Iron Maiden y luego el megahimno, Bohemian Rhapsody de Queen. Fue verdaderamente emocionante escuchar a todos cantar y aplaudir como si estuviéramos en uno de los conciertos de la banda inglesa. A todas estas el show de fuegos artificiales seguía el ritmo de la música, verdaderamente espectacular. Quedaba aún una canción, South of Heaven de Slayer en donde el despliegue fue bestial llegando a llenarse de luces el cielo. Aquí lo pueden ver bastante bien.

Era la hora del headliner del día de hoy, Scorpions. Esta banda alemana de rock duro cumple nada más y nada menos que 50 años de carrera, debido a ello el obvio nombre de la gira, 50th Anniversary World Tour. El único miembro fundador es Rudolf Schenker, el guitarrista rubio. Claro, los demás no tienen poco tiempo allí: el cantante Klaus Maine tiene 45 años, el otro guitarra Matthias Jabs 37 años, el baterista norteamericano James Kottak 19 años y el bajista polaco Pawel Maciwoda 11 años.
Además de ellos, por allí pasaron un par de guitarras de clase mundial como lo son Michael Schenker y Uli Jon Roth para crear un legado nada despreciable de 18 álbumes de estudio y alrededor de 5.000 conciertos en vivo en unos 80 países. Arrancó el show con un video recordando el US Festival de 1983 en el cual Scorpions tocó ante 325.000 personas junto a Quiet Riot, Mötley Crüe, Ozzy, Judas Priest, Triumph y Van Halen. Se vendría Going Out With a Bang del último álbum Return To Forever de este año. Seguirían con las excelentes Make It Real y The Zoo del Animal Magnetism de 1980 con la que pusieron al público a cantar. A pesar de los años el show tiene fuerza, todos se desplazan hábilmente por el escenario y la voz de Maine se mantiene casi intacta. Seguiría la instrumental Coast to Coast del Lovedrive de 1979 (La foto es de ese momento). Después harían un medley de canciones de los 70s con Top of The Bill (In Tance, 1976), Steamrock Fever (Taken by Force, 1977), Speedy’s Coming (Fly to the Rainbow, 1974) y Catch Your Train (Virgin Killer, 1976). Para refrescar un poco volverían al último álbum con We Built This House y Delicate Dance del MTV Unplugged en Atenas. Sería el turno posteriormente de un medley acústico con las canciones Always Somewhere (Lovedrive), Eye of the Storm (Return to Forever) y la muy coreada por el público Send Me an Angel (Crazy World, 1990) Seguirían con este mismo disco con el himno Wind of Change, otro «Momento Hellfest» con el público cantando a todo pulmón. Vendría Big City Nights del Love at First Sting de 1984, uno de mis álbumes favoritos de la banda. El fondo del escenario estaba totalmente cubierto por pantallas multimedia que transmitían imágenes alusivas a las canciones y a los músicos tocando en vivo, brutal. Tocarían la primera pieza de la noche del álbum Blackout de 1982, Dynamite y luego una canción nueva, In the Line of Fire. El baterista haría su show, el llamado Kottak Attack, en donde hace alarde de sus aptitudes como músico. Despues Crazy World, del álbum con el mismo nombre, Rock ‘n’ Roll Band del último disco y cerrarían con Blackout. Vendría el encore con dos canciones del Love at First Sting: Still Loving You, con la que las parejas se pondrían románticas y el show terminaría con la super popular Rock You Like a Hurricane acompañada de un show de fuegos artificiales. Un verdadero hito para su servidor haber visto a estos ya legendarios rockeros alemanes.

Sin mucho que esperar vendría el último acto del día para nosotros, Marilyn Manson. Lejos de la cúspide de su popularidad, el controversial Brian Hugh Warner ha ganado peso -cosa que pudimos apreciar en su participación en la serie de TV Sons of Anarchy- y ha perdido notoriedad, sin embargo siempre ha estado publicando discos, logrando ahora con su última entrega, The Pale Emperor, resultados bien aceptables. Manson ahora está enfocado en la música y sus demás trabajos artísticos ya que toda la «mala» publicidad que lo acompañó en los 90s desapareció. El Requiem de Mozart y luego un intro industrial indicaría el inicio de su show con un espectáculo de luces y humo para servirle de bienvenida a los miembros de la banda. Abriría su presentación en Hellfest en el marco de su gira The Hell Not Hallelujah con la potente Deep Six de su último disco. Seguirían con la animada Disposable Teens del álbum Holy Wood (2000). En el bajo está Twiggy Ramírez, el único miembro junto a Manson desde los 90s. Por cierto, Twiggy es responsable de gran parte de las letras del grupo. Tocarían luego mOBSCENE del álbum The Golden Age of Grotesque (2003), No Reflection del Born Villain (2012) y Third Day of a Seven Day Binge deThe Pale Emperor . Habría otro momento de gran euforia en el público cuando interpretaron su excelente versión del éxito de los Eurythmics, Sweet Dreams. Seguirían con un par de canciones del probablemente mejor disco de la banda, de 1996 Antichrist Superstar con Angel With the Scabbed Wings y la brutal Tourniquet, mi canción favorita de ellos. Continuarían con Rock is Dead y The Dope Show de su disco más popular, el Mechanical Animals (1998) y cerrarían con dos más del Antichrist Superstar, la canción que le da nombre al disco y el himno The Beautiful People, y la gente dio el resto que le quedaba luego de esta larga jornada.

Lo mejor: es difícil escoger un solo show de este día con Scorpions, Faith No More y Marilyn Manson en competencia.

21 de Junio

El domingo y último día de Hellfest nos tomamos las cosas con bastante calma. Llegamos para ver a Hollywood Undead ya iniciado. Esta gente de Los Angeles mezcla rap con rock y metal. No soy muy aficionado del estilo ni de la banda, sin embargo conocía la última canción que tocaron, Hear Me Now y la disfruté en vivo. Aquí pueden ver el setlist completo.

En el mainstage de al lado tocarían inmediatamente los thrashers Exodus. Hay un par de curiosidades interesantes a la hora de hablar de estos californianos: la primera, sólo uno de sus miembros, Tom Hunting, es de los originales y segundo, de allí salió Kirk Hammett antes de tocar en Metallica. Cuentan con 10 discos en estudio luego de una relativamente accidentada carrera en la que han tenido constantes cambios de alineación y nunca lograron despegar como otras bandas del género. Llegamos a escuchar un par de canciones y nos fuimos, aquí pueden ver lo que tocaron.

Llegamos a la carpa Temple para ver a los finlandeses de Grave Pleasures. Conocidos anteriormente como Beastmilk tienen un estilo bien original, tal vez post punk, como ellos mismos se hacen etiquetar. Su cantante, inglés por cierto, bien podría recordar a Morrissey; así de interesante suena esto. Les recomiendo que busquen su música ya que hay que rescatar estos intentos de hacer cosas diferentes sin temor alguno. Esta es su página web. Me llamó la atención su logo en el show, parecía tomado de un cassette artesanal de los que hacían los integrantes de las bandas en sus inicios y repartían entre sus amigos. Me alegra comprobar que ya lo cambiaron. También es llamativa su guitarrista, una bella rubia sueca llamada Linnéa Olsson quien fuera parte del dúo de doom The Oath. Entre las canciones que tocaron están You Were Under Our Control, Lipstick On Your Tombstone, Love in a Cold World y Fear Your Mind. Sonaban un poco raro en vivo, pero luego comprobé que en estudio es más placentera la experiencia.

En la carpa Valley se presentaba la banda de sludge Eyehategod, uno de los principales miembros de la escena de metal de New Orleans (NOLA) junto a Down, Crowbar, Superjoint Ritual y Corrosion of Conformity, conjunto de bandas en donde se puede ver al mismo músico tocando en un par de ellas o en todas en algún momento dado, como es el caso de Jimmy Bower quien toca la guitarra en Eyehategod y Superjoint Ritual, y ha tocado la batería en Down, Crowbar y Corrosion of Conformity. El nombre de la gira es bien «simpático»: Staggering Backward European Tour Summer 2015, con la cual arrancaron en Alemania a principios de junio y cerraron a principios de julio en Lisboa, Portugal. Aquí les dejo parte del setlist.

En el Mainstage vendría Cavalera Conspiracy. Los hermanos Cavalera, muy populares estos días por despotricar cada vez que pueden de su hijo abandonado, Sepultura, presentaron su «nuevo» proyecto familiar en el que les acompaña en la guitarra Marc Rizzo de Soulfly. Es curioso ver cómo Max en cada oportunidad que tiene de tocar con alguna de sus bandas incluye canciones de Sepultura, pero esta vez fue ridículo el asunto. De 12 canciones, 5 fueron de Sepultura, incluyendo un medley con 3 más, es decir, bastante más de la mitad del setlist fue Sepultura. Cavalera Conspiracy (CC) sacó al mercado su nueva producción discográfica, Pandemonium, a finales de 2014, disco que le da nombre al tour y del cual sería la primera canción del show, Babylonian Pandemonium. Seguirían con dos canciones de Inflikted, su primer álbum de 2008: Sanctuary y Terrorize. A continuación empezaría el «Sepulshow» con un par del álbum Chaos Ad: Refuse/Resist y Territory, el público se volvió loco. Tocarían luego Sum of Your Achievements del primer side project de Max, Nailbomb. Vendrían dos canciones del Blunt Force Trauma (Segundo álbum de CC): Torture y Killing Inside, pero entre ambas harían un medley de Sepultura, una tras otra Beneath The Remains (Del álbum homónimo), Desperate Cry y Dead Embrionic Cells (Del inigualable Arise) Como sucedió hacía rato, la gente disfrutó un mundo con este medley que no quedó allí, ya que continuarían con la pieza We Who Are Not as Others del Chaos A.D., Inflikted del álbum homónimo de CC y para cerrar Root Bloody Roots. Cabe destacar que este Mainstage siguió presentando graves problemas de sonido.

Mientras CC aún tocaban la última canción nos fuimos rápidamente a The Altar para ver el acto de una de las bandas más exitosas de death metal, desde Buffalo, New York, Cannibal Corpse. En la banda se mantienen dos miembros originales, el bajista Alex Webster y el baterista Paul Mazurkiewicz. Le siguen en antigüedad el vocalista, campeón de headbanging y substituto de Chris Barnes (Fundador de Six Feet Under) George Fisher. Junto a ellos Patrick O’Brien y Rob Barrett en las guitarras. El recinto estaba relativamente cómodo, los aficionados al death metal son de los mejores, van a escuchar y disfrutar la música, no posers allowed. Abrirían el show con la brutal Scourge of Iron y Demented Aggression del álbum de 2012 Torture. Seguirían con otra gran pieza, Evisceration Plague del álbum homónimo de 2009. El show iba de menos a más en la velocidad y lo extremo de las canciones. Cerrarían tocando los himnos de la banda I Cum Blood y Hammer Smashed Face del famoso -por su portada- Tomb of the Mutilated. Aquí tienen una grabación de video aficionada con relativa buena calidad del show y el setlist completo.

Nos moveríamos rápidamente al Mainstage para ver a Limp Bizkit. Llegamos con cierta ilusión ya que mis compañeros los habían visto en el Sonisphere Madrid de 2012 y disfrutaron el show pero lamentablemente hoy sería otra la historia. Comparando setlists de ambas presentaciones (Sonisphere 2012, Hellfest 2015) podemos apreciar que en aquel entonces tocaron canciones de ellos únicamente (Incluyendo su excelente versión de Faith de George Michael) y en Clisson hicieron muchos jammings con piezas de Metallica, Rage Against The Machine y Ministry. Fred Durst (de impecable blanco santero) interactuó mucho con el público, demasiado para mi gusto, ya que sentí que no había ritmo en la presentación, muy lenta. Fue tanto que decidimos largarnos al poco tiempo de iniciada. Aquí tienen el show completo en grabación profesional, al final no estuvo tan mal, pero el inicio fue demasiado flojo, lástima.

Tendríamos bastante tiempo para desplazarnos a The War Zone a esperar a los punk rockers californianos de NOFX. Se presentaban por tercera vez en Hellfest con un voluminoso setlist de 31 canciones (Una de las bondades de las cortas canciones del punk) NOFX es una de las bandas independientes más exitosas de la historia. A pesar de que nunca ha firmado con una gran disquera, ha vendido más de 8 millones de discos y llegó a alcanzar popularidad durante la explosión del punk rock de los 90s cuando bandas como Green Day y The Offspring ganaron notoriedad a nivel mundial. Con una decoración compuesta por cuatro papeles con las letras NOFX en cada uno de ellos y una bandera del orgullo gay sobre uno de los amplificadores, arrancaron con todo con la potente Dinosaurs Will Die del álbum de 2000 Pump Up the Valium. Por allí se dejaron escuchar gran parte de sus canciones más tocadas en vivo como Murder the Government, The Brews, Leave it Alone, Eat the Meek, Seeing Double at the Triple Rock, Linoleum, Fuck the Kids, Franco Un-American, Perfect Government (cover de Mark Curry) y Kill All the White Man, entre otras. NOFX, aunque parezca mentira, tiene más de 30 años tocando con una alineación bastante constante con el cantante y bajista Fat Mike, el guitarrista Eric Melvin y el baterista Erik Sandin como miembros fundadores y El Hefe en la otra guitarra desde hace más de 20 años.

Le quedaba poco al Hellfest 2015. Se venía uno de los momentos especiales del festival con la banda de Nu Metal Korn tocando por completo su primer y homónimo álbum en el tour de celebración de sus 20 años. En aquel entonces Korn apareció como un estruendo marcando lo que sería el inicio de un movimiento musical en donde se fusionaron elementos del heavy metal con el grunge, rap y hip hop. No fue la primera vez que sucedía esto, pero sí la primera en que se le daba forma sólida y constante. El show arrancaría con el baterista Ray Luzier ( único miembro no original allí presente) haciendo los repiques de platillo iniciales de Blind hasta que se escuchó el «Are you Ready?» de Jonathan Davis ayudado por todo el público explotando la canción en conjunto con fuegos artificiales. Una experiencia verdaderamente inolvidable la conjunción música, pirotecnia y público dando su último aliento festivalero. Tal cual el disco marca, vendrían una tras otra Ball Tongue, Need To, Clown (Aquí nuevamente hubo serios problemas técnicos en este Mainstage, los que el público y la banda pacientemente esperaron que se solucionaran), Divine, Faget, Shoots and Ladders (arrancando con Davis y su gaita escocesa para deleite de los asistentes), Predictable, Fake, Lies, Helmet in the Bush y Daddy. He visto varias veces a Korn en vivo y el desempeño de la banda en la tarima siempre ha sido impecable. La primera vez que los vi fue en el POP Festival de Caracas en 2002 con un setlist difícil de superar; 8 años después los volví a ver pero no fue lo mismo, pues en esa época ya habían empezado a experimentar con su sonido y por última vez hace un par de años aquí mismo en Clisson (Reseña) con el mismo resultado poco satisfactorio. Definitivamente me quedo con el estilo de sus cuatro primeros trabajos. Al terminar de ejecutar el disco vendría el encore con dos de las canciones más populares de la banda, Falling Away from Me (Issues) y Freak on a Leash (Follow The Leader), nuevamente con el público explotando en júbilo. Aquí pueden ver la presentación completa filmada profesionalmente y el setlist.

Al terminar Korn nos iríamos a The Valley para ver un rato a nuestro artista favorito de Hellfest, Phil Anselmo con SuperJoint Ritual, uno de sus tantos proyectos. Como les dije en párrafos anteriores, las bandas del NOLA están muy relacionadas entre si, tanto que suelen aparecer juntas, por eso vimos a Jimmy Bower por segunda vez en el día en la misma tarima. Aquí tienen el setlist completo del show. Buena forma de cerrar la décima edición de Hellfest, un festival que acaba de llegar a su límite de capacidad de público y ha logrado mejorar sus servicios: la madurez de los organizadores se hace notar. Quedamos a la expectativa de lo que puede venir el año que viene luego de que este año fuera musicalmente hablando más flojo que el anterior. En la prensa local de Clisson del lunes volvían a fantasear con la posibilidad de traer a AC/DC, ojalá se cumpla este sueño de la organización.

Lo mejor del día: escuchar un disco tan importante ser tocado completo en vivo es algo que quedará siempre para el recuerdo, por lo tanto Korn fue lo mejor del día.

La sorpresa del día: los finlandeses de Grave Pleasures.

Escrito por FUShoots. Edición de texto por Lastmario.

Otros Hellfest a los que hemos ido:

Hellfest 2013 / 21-23 Junio 2013

Hellfest 2014 / 20-22 Junio 2014

Les presentamos el Hellfest 2018.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *