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El mes de octubre de 2019 empezó muy bien para Bogotá, la capital de Colombia. Se presentó por segunda vez, luego de cuatro años, la banda estadounidense de rock de Dave Grohl: Foo Fighters. Les acompañaron en esta especial velada Weezer y Tenacious D.

El Estadio de fútbol Nemesio Camacho «El Campín» fue la locación escogida para este multitudinario evento. Varios anillos de seguridad. Bastante presencia policial y muchos incautos, como yo, que no sabían que en Bogotá por lo general, está –absurdamente- prohibido llevar cinturón (correa) a los conciertos. Al final de esta reseña les narro mi experiencia al respecto.

Una vez dentro del estadio comimos un choripán, nos tomamos una Coca-Cola y empezamos a buscar el merchandising oficial de las bandas, ya que preguntarle a la gente de logística fue perder el tiempo: “Las camisetas las venden afuera” fue la respuesta que obtuvimos, como si estuviéramos buscando un souvenir de vendedor ambulante. Compramos un par de cosas, con alguna dificultad ya que inexplicablemente nadie tenía datáfono (punto de venta para tarjetas) dentro del estadio,  y por casualidad teníamos dólares encima (aceptados a una abusiva tasa de 2.800 cuando la oficial es más de 3.400 COP por USD)

Tenacious D

Habíamos adquirido las entradas más costosas (Alrededor de 150USD) con ubicación en el campo justo al frente de la tarima. Allí nos sentamos a esperar y observamos cómo se cumplió con puntualidad el inicio del evento con Tenacious D a las 6:30 p.m.

La banda de Jack Black (Sí, el actor de cine) con una propuesta “poco seria” de rock junto a Kyle Gass  llegaría para divertir a los espectadores que aún seguían llenando el estadio. Tuvimos la suerte de poder verlos ya que sólo entraron como teloneros de los Foo (Black y Gass tienen años de amistad con Dave Grohl) en dos fechas: en Rock In Rio el 28 de Septiembre y este 1 de Octubre.  

Escuchamos canciones de sus cuatro discos, incluyendo Post-Apocalypto de 2018, del cual toman el nombre para esta gira. Aquí pueden consultar el setlist completo de la noche.

Black trató de decir algunas cosas en español mientras montaban su show. Felicitaciones a la banda de soporte; son buenos músicos, en especial el baterista Scott Seiver.

Weezer

A continuación, con unos minutos de retraso, apareció la banda Weezer con Rivers Cuomo (Voz y guitarra) a la cabeza. Como una bofetada musical se sintieron los duros acordes de Buddy Holly arrancando el concierto. Un excelente presagio de lo que sería su presentación.

He de confesar que llegué con baja expectativa. Las actuaciones en vivo que había visto en Internet no me habían gustado, me parecía que la banda tocaba sin fuerza y el sonido era simplón. Gran error de mi parte.

Siguieron con otra pieza, como la anterior, del aclamado Blue Album: Undone – The Sweater Song. Las guitarras sonaban con fuerza, como debe ser, hecho reafirmado con la siguiente canción: Hash Pipe (Green Album).

Se notaba que la mayoría del público fue por los Foo (Yo fui por Weezer, nunca los había visto en vivo) pero poco a poco el gran sonido, las versiones y el carisma de Cuomo hablando en buen español empleando términos colombianos/bogotanos como “Gracias, su merced”, “Esto está muy bacano”, “Cómo está parce” se fueron ganando al público.

Volvieron al Blue Album con Surf Wax America, una canción menos popular y la excelente Pork and Beans (Todo un himno para los freaks) del Red Album.

Weezer tiene un gran sentido del humor, sólo basta con ver sus videos en donde no tienen problemas en transmitir su “nerditud” a través de sencillas y directas letras cargadas de sarcasmo.

Vendría la primera versión de la noche: la recientemente lanzada Take On Me de a-ha con la que la audiencia cantó y bailó.

A continuación, tocaron Perfect Situation del álbum Make Believe, la relajada Island In The Sun del Green Album y The Good Life del álbum Pinkerton, la única canción que confieso no recordaba haber escuchado antes.

Llegó el momento para el segundo cover de la noche: Lithium de Nirvana. No es común escuchar versiones de esta banda, y a pesar de ser una gran influencia en la música de los 90s no muchos la versionan. Nuevamente el público enloqueció, sin duda con muchos fanáticos  que acudieron  por Grohl.

Volvieron al álbum Make Believe con la festiva Beverly Hills y siguieron con la recientemente estrenada The End Of The Game, que será publicada el próximo año en el álbum Van Weezer. Un claro homenaje a Van Halen, más allá del nombre. Por cierto, el baterista y co-fundador de la banda Patrick Wilson empezó a tocar batería después de asistir a un concierto de esta banda para celebrar su 15º cumpleaños.

Llegó el momento de la última versión de la noche: Paranoid de Black Sabbath. Para esta pieza el guitarrista Brian Bell se encargaría de la voz. Con esto se completa un interesante homenaje a sus influencias. Scott Shriner, en el bajo, completa la alineación.

Para cerrar tendríamos dos piezas más del Blue Album (Está en las listas de los más importantes de los 90s y cuenta con la producción del recientemente fallecido Ric Ocasek de The Cars): My Name Is Jonas y Say It Ain’t So, una canción introspectiva en la que Cuomo habla de la relación con su padre y una de mis canciones favoritas. Imposible cerrar de mejor manera.

Foo Fighters

Arrastrando el pequeño atraso de la presentación anterior fue apareciendo la banda con Grohl de último mientras el público arrojaba globos de colores y cerveza. Gritó varias veces y preguntó: «Are you ready? Are you ready? Are you fucking ready? Let’s go!»  

Los acordes de All My life (One By One) terminaron de disparar la emoción de la ya extasiada asistencia que luego escuchó Learn to Fly (There Is Nothing Left to Lose) y The Pretender (Echoes, Silence, Patience & Grace) canción en la que Grohl, siempre muy interactivo con el público, preguntó si nos gustaban Tenacious D y Weezer.

Bajaron un poco la energía con el inicio de Run y The Sky Is a Neighborhood (Concrete and Gold) Para esta última canción aparecieron tres coristas.

Prácticamente sin parar siguieron con Times Like These (One By One), una de las piezas más coreadas de la noche. Terminando la canción la plataforma de la batería de Taylor Hawkins (El integrante más virtuoso de la banda, como lo diría Grohl en algún momento del show) empezó a elevarse para así iniciar su drum soloy seguir con Sunday Rain (Concrete And Gold), tema  en  el que él canta.

Bajó la plataforma y Grohl empezó a charlar un rato con el público. Preguntó quién los había visto antes y presumió un poco sobre la cantidad de discos que han publicado. Luego haría una introducción en solitario para la canción My Hero (The Colour and the Shape) acompañándolo después el resto de la banda.

Siguieron con These Days (Wasting Light), La Dee Da (Concrete and Gold) y Walk (Wasting Light) Al finalizar, Grohl volvió a charlar un rato con el público y aprovechó para presentar a la banda, en este orden: Chris Shiflett (Guitarra), Nate Mendel (Bajo), Rami Jaffee (Teclados) y Pat Smear (Guitarras) uno de los más aclamados y sin duda el Foo Fighter con más cartel. Siguieron las presentaciones de Grohl y Hawkins. Ambos intercambiaron roles para que Hawkins cantara Under Pressure de Queen con Grohl en la batería.

A partir de este momento Grohl empezó a bromear con el “One More Song” entre canciones.

Tocaron Monkey Wrench y Hey, Johnny Park! (The Colour And The Shape). En esta última ya la voz de Grohl estaba pidiendo auxilio. Grita más de lo que canta, algo que en lo particular no me gusta, pero tal vez haya alguna pérdida de voz por los años de su parte.

Siguieron con una versión lenta del tema Wheels (Greatest Hits) en la que el público hizo un bonito mosaico con las luces de sus móviles, y Best Of You (In Your Honor) alargando partes para que el público coreara.

Siguieron finalmente con un par de canciones de su primer disco (Foo Fighters): una versión lenta de Big Me y This Is a Call.

Sólo quedaba tiempo para una más. Como diría Grohl en la primera oportunidad que tuve de verlos en Madrid en 2017: la canción que cambió la historia de la banda: Everlong (The Colour And The Shape)

Aquí pueden consultar el detalle del setlist en el que estuvieron presentes todos sus álbumes menos el Sonic Highways. Y aquí una grabación bastante decente del concierto.

Esto fue todo. Me quedo con el show de Weezer: no esperaba que me gustara tanto. Por otra parte, me gustó más la primera vez que vi a los Foo, probablemente por el hecho de que fue mi estreno con ellos.

Gracias a mi editor Lastmario por acercarse a Bogotá para presenciar este buen show con nosotros.

Cambio y Fuera.

El incidente de la correa

Resulta que en Colombia suelen prohibir llevar cualquier tipo de correa/cinturón a los conciertos. Eso es algo que no sabía a pesar de que ya he ido a varios conciertos aquí y nunca había tenido problemas hasta hoy. Incluso en las instrucciones de seguridad enviadas por correo electrónico el día anterior no se mencionaba el asunto.

En fin, reclamé en el sitio, no pensaba perder mi correa. La policía eventualmente se lavó las manos. Al ver que ya estábamos varios reclamando, la organización envió a un tipo con muy mala actitud que pensaba que estaba tratando con adolescentes iletrados, lo cual provocó que fuera estéril cualquier tipo de negociación.

No valieron las quejas, reclamos y comparaciones porque a pesar de que este es mi quinto concierto en este país nunca antes me habían solicitado quitarme el cinturón.

Me parece absurdo que le pidan a gente que pagó más de 150$ por una entrada que no lleven cinturón a un concierto, sobre todo considerando que adentro vendían botellas de aguardiente: eso sí es un atentado a la seguridad.

Bienvenidos a Colombia.

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