knotfest colombia 2019

Tuvimos la oportunidad de acercarnos a la segunda edición del Knotfest Colombia 2019 este pasado viernes 6 de diciembre con las presentaciones de Slipknot, W.A.S.P., Behemoth, Accept, Testament y Unleashed, entre otros.

Historia del Knotfest

Knotfest es el festival de heavy metal creado por la banda Slipknot. Su primera edición se llevó a cabo en 2012 entre dos ciudades de Iowa y Wisconsin en EEUU. Desde entonces se viene realizando de forma anual en diferentes países y locaciones. Ha habido ediciones del festival en California, Japón, México, Canadá, Francia y Colombia.También ha unido fuerzas con otros festivales como el Ozzfest, Hellfest y Forcefest aprovechando la presencia de Slipknot y algunas de las bandas que les suelen acompañar en los mismos.

Preparativos para el evento.

Habíamos comprado con bastante antelación estos tickets asegurándonos acceso VIP, ya que el mismo permite -en este caso- estar al frente de las tarimas. El costo nos pareció acorde considerando que la boletería en Colombia para artistas internacionales suele ser sumamente costosa.

El día del evento nos acercamos al punto de salida al norte de la ciudad de los buses oficiales con la que suponíamos suficiente antelación para asistir al Hipódromo Los Andes en Chía (poblado al norte de Bogotá), pero nos equivocamos.

En primer lugar: los buses oficiales funcionaron muy mal. Se suponía que saldría uno cada media hora a partir de las 10 a.m. y a las 3 p.m. sólo habían salido tres vans de 20 personas. Muy mal la organización en esto.
En segundo lugar: el día siguiente se celebraría en Colombia el «día de velitas», una festividad tradicional de la época navideña, lo que implicaba una gran cantidad de vehículos saliendo de Bogotá ese día.
En tercer lugar: unas obras en la autopista limitaban el paso después del primer peaje saliendo de Bogotá.

El resultado fue que un trayecto que se hace en una hora se convirtió en tres y gracias a que compartimos un auto de una app con unos paisas (gente de Medellín). Ya en el sitio llegamos a escuchar casos de hasta seis horas por haber salido más cerca del centro de la ciudad (más lejos del hipódromo).
El retraso se tradujo en que nos perdimos un par de shows que queríamos ver: A.N.I.M.A.L. (Argentina) y Stratovarius (Finlandia).

Las presentaciones.

Llegamos a tiempo para ver el inicio de los suecos de Unleashed. La veterana banda de death metal –cumple 30 años de carrera- se presentaba por segunda vez en el país. Tocaron un setlist muy parecido, por no decir igual, al que acababan de tocar en el México Metal Fest en Monterrey. Sus letras se centran en la temática vikinga por lo que muchos los consideran exponentes del género viking metal. De los miembros originales se mantienen el poderoso baterista Anders Schultz y el cantante / bajista Johnny Hedlund.

Dos tarimas, una al lado de la otra como en los grandes festivales, permitían que apenas terminaba de tocar una banda arrancara la otra. Knot y Carnaval (en honor al slogan “el carnaval más oscuro del país”) eran los nombres de los escenarios principales. En otra área se encontraba un tercer escenario, Alternative, con la música más extrema (si, es posible) de la noche.

Justo después de Unleashed empezó el show de las Cherry Bombs: un colectivo de bailarinas y malabaristas encabezado por Alicia Dove, la flamante esposa de nada más y nada menos que Corey Taylor (cantante de Slipknot y Stone Sour). Al ritmo de canciones de bandas como NIN, The Prodigy y The Beastie Boys las sexis y ligeras de ropa “Darlings of RocknRoll” bailaron e hicieron malabares para deleite de todos.
Aprovechamos para tomar un par de cervezas y observar como en Colombia la gente se toma en serio el trago: vendían botellas de Jack Daniel’s y Jägermeister con coolers plásticos para evitar “accidentes”.

A continuación, siguieron los thrashers de California Testament. Con un line up de lujo se presentaron por sexta vez en Colombia (la última vez que los vi fue en Hellfest 2013), con la inesperada aparición de Dirk Verbeuren (baterista de Megadeth) reemplazando a Gene Hoglan –no se sabe por qué no tocó- junto al brutal Steve Di Giorgio en el bajo, el virtuoso Alex Skolnic en la guitarra (siempre es un placer ver a este tipo tocar) y los eternos Eric Peterson en la otra guitarra y Chuck Billy en la voz (y air guitar).

Abrieron el show con un par de canciones de su último álbum, de 2016, Brotherhood Of The Snake. El sonido arrancó bastante mal, apenas se escuchaba la banda y en especial a Chuck, pero a medida que fue avanzando la presentación fue mejorando. Luego tocaron un set de clásicos con Into The Pit, Practice What You Preach y Disciples Of The Watch. Aquí les dejo el setlist completo.

Casi de inmediato arrancaron los alemanes de Accept por segunda vez en Colombia y tercera para mí (2013 y 2018) siempre dejando una grata impresión. Empezaron tocando Die By The Sword de su último álbum The Rise Of Chaos (2017) y siguieron con un compendio de clásicos para regocijo de los asistentes: Restless And Wild, Pandemic, Princess Of The Dawn, Midnight Mover, Up To The Limit, Fast As A Shark, Metal Heart, Teutonic Terror y el himno Balls To The Wall. La banda tiene excelente presencia en escena, incluso hacen algunas graciosas coreografías entre los guitarristas. ¡Pasamos un buen rato de heavy metal, old school y rock ‘n’ roll!

Volvimos a movernos al escenario de al lado para ver a los black metaleros polacos de Behemoth. Recuerdo la primera vez que los vi en Hellfest 2012 en un pequeño escenario y con un show verdaderamente intimidante. La banda ha progresado desde entonces y ya es un acto de grandes tarimas, pero el modjo no es el mismo de aquella vez.

Atrás quedó el espectáculo súperblasfemo dando paso a uno más rockero tradicional. El hecho de que también Nergal se muestre más como un niño pijo (sifrino, gomelo) que un rockero satánico en su día a día también le ha quitado ese toque de maldad al asunto. Sin embargo, la música sigue siendo la misma: esa mezcla que suena más a death que a black con una ejecución altamente técnica es un deleite. El setlist se concentró en el último álbum de la banda I Loved You at Your Darkest (2018) y en favoritas como Ov Fire and the Void y Blow Your Trumpets Gabriel.

Fuimos a dar una vuelta por el bien acomodado recinto: vimos variedad de comidas a precios decentes, el merchandising oficial de las bandas y un museo que lamentablemente habían cerrado a esa hora. También hubo otros entretenimientos para amenizar la velada para los que se querían tomar un respiro en este carnaval de metal.

A continuación, se presentó la banda de Blackie Lawless: W.A.S.P. Surgieron de la misma movida en la costa oeste de EEUU que llevaría al glam a dominar la escena rockera de los 80s junto a bandas como Mötley Crüe, Ratt, Quiet Riot y Guns N’Roses. Lawless es el único miembro original de la banda que veríamos este día acompañado, entre otros, por el excelente baterista brasileño Aquiles Priester (ex-Angra, Di’Anno, Tony MacAlpine). El setlist estuvo compuesto por algunas de las canciones más famosas de la banda como L.O.V.E. Machine, Chainsaw Charlie (Murders in the New Morgue), The Idol y en el encore (que en verdad nadie pidió) I Wanna Be Somebody, la canción de W.A.S.P. que todos hemos escuchado alguna vez.

La voz de Lawless estaba evidentemente “ayudada” pero sonaba bien. Lo que tal vez no se vea tan bien con sus 63 años y pancita es la vestimenta que usó o la actitud de rock star veinteañero; sin embargo, fue un buen show de una banda que tiene ya 37 años girando y 12 millones de copias de discos vendidas.

Se acercaba la medianoche y era la hora de la dueña del espectáculo: Slipknot.

Los acordes de For Those About To Rock (We Salute You) de AC/DC y el ruido de 515 del álbum Iowa anunciaban el inicio de unos de los actos más llenos de energía que uno pueda ver.

En el marco del tour We Are Not Your Kind –que da nombre a su último álbum del cual oiríamos algunas canciones- los encabezados por Corey Taylor empezaron su descarga vistiendo overalls rojos y la canción People = Shit.

Por allí también sonaron canciones como Before I Forget, The Heretic Anthem, Psychosocial, The Devil In I, Wait And Bleedy Duality, entre otras.
El retorno con los buses oficiales, gracias a que nos fuimos un poco antes, no tuvo problemas.

Vivimos una interesante noche en la que los bateristas de las bandas se destacaron, el sonido en líneas generales estuvo bien y el público disfrutó en grande con muchos coros y sendos pogos (mosh pit).

¡Hasta la próxima!

Escrito por FUShoots. Edición de texto por Lastmario.

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